Importar desde China dejó de ser cosa de grandes empresas: hoy una pyme argentina puede traer mercadería desde 1 m³. Pero el proceso tiene pasos que no se ven desde afuera, y la mayoría de los problemas aparecen por decisiones tomadas al principio, no por la logística en sí. Esta es la secuencia completa, en orden.
1. Antes de comprar: verificá que tu producto se pueda importar
No todo entra igual. Según la posición arancelaria de tu producto pueden pedirte certificaciones (seguridad eléctrica, ENACOM para equipos con radiofrecuencia, ANMAT si es alimento o cosmético) y puede haber licencias o requisitos específicos. Averiguarlo antes de pagarle al proveedor evita el peor escenario: mercadería comprada que no puede nacionalizarse.
2. Elegí el Incoterm, no lo aceptes por defecto
El proveedor chino casi siempre cotiza EXW o FOB, y la diferencia es plata.
- EXW: tu responsabilidad arranca en la puerta de su fábrica. Vos pagás el transporte interno en China, el despacho de exportación y la carga al buque, en un país donde no conocés a nadie.
- FOB: el proveedor te entrega la mercadería arriba del buque con la exportación despachada. De ahí en adelante decidís vos, y podés comparar alternativas de flete.
Por eso un precio EXW que parece más barato suele terminar más caro: los costos de origen aparecen después, cuando la mercadería ya está comprada.
3. Elegí la modalidad según tu volumen y tu fecha
- LCL (carga consolidada): desde 1 m³, pagás solo el espacio que ocupás. Es la puerta de entrada típica de una primera importación.
- FCL (contenedor completo): 20 o 40 pies. Mejor costo por unidad cuando el volumen lo justifica.
- Aéreo: para urgencias, alto valor o lanzamientos con fecha. Tránsito típico de 3 a 7 días puerta a puerta, contra 25 a 45 días del marítimo según origen y destino.
4. Calculá el costo TOTAL, no el flete
El número que define si el negocio cierra no es la cotización del flete: es el costo puesto en tu depósito. Además del flete y los derechos de importación, entran THC, emisión de documentos, desconsolidación, almacenaje, honorarios del despachante, seguro y el transporte local. Y si la carga se demora en puerto, el almacenaje corre.
Lo desarrollamos en detalle en los 7 costos que no aparecen en la cotización.
5. Preparate para la documentación
Factura comercial, packing list, el documento de transporte (BL en marítimo, guía aérea en aéreo), certificado de origen cuando corresponde, y las declaraciones o licencias que pida tu producto. Conviene revisar los papeles antes del embarque: un error en la factura comercial se corrige por mail cuando la carga todavía no salió, y se vuelve un problema caro cuando ya está en destino.
6. Quién hace qué
Tres roles que suelen confundirse:
- El despachante de aduana es quien está habilitado para hacer el despacho ante la Aduana. Es obligatorio y es una figura matriculada.
- El transporte internacional lo ejecutan navieras, aerolíneas y operadores.
- El agente comercial es quien representa tu negocio: entiende tu operación, diseña la solución, compara alternativas y coordina a todos los anteriores para que vos tengas un solo interlocutor.
Podés contratar cada pieza por separado. La diferencia práctica es quién se hace cargo cuando algo no sale según lo previsto.
El error más común de la primera importación
Enamorarse del precio FOB del proveedor y descubrir el costo real recién cuando la mercadería está en camino. La cuenta hay que cerrarla antes de pagar la seña, con todos los conceptos arriba de la mesa, y contra el precio al que realmente vas a poder vender en Argentina.
¿Tenés una operación concreta en mente? Contanos origen, destino, producto y para cuándo lo necesitás: te devolvemos alternativas con costo total puerta a puerta, sin cargo. Escribinos acá.
